Acabas de conocer a un hombre maravilloso, sensible y atento. Parece la pareja perfecta, pero pronto te das cuenta de que hay cosas en él que te chirrían, ese hombre no viene solo, tiene una mochila a sus espaldas producto de sus experiencias y relaciones que pesa más de lo que debiera. No es una mochila física sino emocional, muchas veces la más pesada que puede llevar una persona.
Las mochilas emocionales son aquellas cargas que tenemos las personas de relaciones anteriores y que al llegar a una nueva relación la llevamos consigo. Su composición suele ser variada y puede incluir desde la educación que hemos recibido en casa, pasando por las experiencias de relaciones sentimentales anteriores e incluso las relaciones actuales con nuestro entorno más allá de la pareja. Todo ello condicionará la nueva relación.
En este artículo se explican diferentes tipos de mochilas que pueden traer un hombre a la nueva relación y como dependiendo de su origen estas pueden afectar si no se gestionan de una forma positiva. También se darán pautas de que hacer para que no acaben con nuestra paciencia y bienestar.
La mochila de la pareja tóxica
Si nuestra pareja ha vivido previamente a nosotras una relación de pareja disfuncional y destructiva, vendrá con una pesada mochila a la nueva, aunque se haya acabado la relación y haya rehecho su vida. Tendrá una idea distorsionada de lo que significa estar sentimentalmente con otra persona. Una de las características de las relaciones de pareja tóxica es la codependencia; es la creencia que las personas por separado no son seres completos, por lo que hay necesidad de fusionarse con el otro. Esto lo que provoca es que exista una gran dependencia emocional entre las dos personas. No solo se “disuelve” el individuo, sino que además, el intercambio del amor no se realiza de una forma sana porque existe la creencia de “quien te quiere te hará sufrir”, así la relación se entiende como un lugar en el que somos capaces de soportar y aguantar por amor.
La mochila de la madre abusadora
Una madre que no tiene una relación sana con su hijo acabará marcando profundamente su bienestar emocional. La relación entre ambos probablemente estará marcada por la manipulación constante, el control excesivo, la invalidación. Esta situación generará una pesada mochila que cargará el varón en sus nuevas relaciones. Es muy posible que la madre no quiera que su hijo se separe de ella y acabe ejerciendo un control excesivo en vuestra relación de pareja, dificultando la autonomía de su hijo y el establecimiento de límites sanos. Las consecuencias que sufriremos como parejas serán; hombres con autoestima baja y dificultades para ser personas independientes.
La mochila de los hijos
Los hijos de relaciones anteriores también se pueden convertir en una mochila pesada y difícil de gestionar, sobre todo si en vuestra relación no existen hijos en común. Puede ocurrir que los hijos se antepongan a la pareja, con lo que se da la sensación de quedar en segundo plano. Entonces la pareja perderá su espacio propio, ya que todo girará en torno a las necesidades de los niños.
Qué puedes hacer tú para que no te pese su mochila
Cómo pareja, estas dinámicas también te afectan e incluso pueden acabar absorbiéndote y dañando tu paz mental. Si no se hace nada, tarde o temprano afectarán muy negativamente a la relación de pareja. Entre los problemas o malestares que pueden provocar estos serían los más frecuentes;
- No es una relación de pareja como tal, ya que existen más de dos personas, que puede ser su ex (o su influencia), su madre o su hijo, lo que hace difícil que podáis disfrutar de intimidad y tener espacios propios.
- Por mucha paciencia y capacidad de escucha que tengas, habrá un día que esta se agotará, especialmente cuando ves que hagas lo que hagas la situación no cambia.
- Vuestra relación no es una relación simétrica; posiblemente veas a tu pareja como una persona vulnerable e inconscientemente acabes haciendo de cuidadora.
- Antes o temprano acabarás sintiendo mucha frustración al sentir que tus necesidades siempre quedan en un segundo plano.
© L’Erotheque. Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.

