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Fluye en tu Energía Femenina a Través de Microhábitos

Descubre cómo los microhábitos pueden ayudarte a cultivar la energía femenina y a reconectar con tu cuerpo y tu intuición.

Ysabel Velásquez

La Energía Femenina no es algo que tienes o no, es algo que todas poseemos y cultivamos. No necesitar copiar un tablero de Pinterest y vestirte de rosa todo el tiempo, es sentir más y volver a tu cuerpo, para conectar con tu suavidad interior – ¡que no es debilidad! – e irradiarla al exterior con confianza.

A diferencia de lo que nos muestran las Redes Sociales, la Energía Femenina no es un concepto, es un estado del ser, descubierto por la filosofía tántrica hace milenios, que yace en tu cuerpo, en tu sistema nervioso y se expresa en la forma en cómo te mueves, miras y respiras, en cómo te relaciones con el mundo a tu alrededor. Requiere recordar quién eres más allá del ruido, es el regreso a tu cuerpo, a tu intuición y a tu ritmo natural.

Muchas mujeres están viviendo en su Energía Masculina por defecto: haciendo, empujando, controlando, forzando; así estamos entrenadas y eso nos aleja de fluir en nuestro magnetismo y vitalidad femeninas ¿cómo lograr volver al equilibrio? A través de los microhábitos que te presento a continuación, volviéndolos parte de tu día a día.

Se trata de prácticas somáticas, centradas en el cuerpo, que van allá de lo mental o racional, por eso son tan poderosas. Son pequeños momentos donde vuelves a tu Energía Femenina en medio de ese vivir en piloto automático. Cuando practicas estos hábitos de forma deliberada, sin el objetivo de llegar a convertirte en tu mejor versión, sino para recordarte quien ya eres, tu energía por defecto cambia, entrenando tu cuerpo para vivir desde ese lugar receptivo y suave. Al integrarlos a tu cotidianidad logras una transformación profunda.

1# Mueve tus caderas

En formas oscilantes, en círculos o dibujado un infinito, la pelvis es el asiento de nuestra energía, donde reside nuestra seguridad, sensualidad y sexualidad, nuestra fuerza vital. Nos mantenemos sentadas por muchas horas y acumulamos tensión allí sin darnos cuenta. A veces esta zona está rígida, contenida, controlada.

En la pelvis están dos puntos energéticos muy importantes: el chakra raíz (Muladhara), en el coxis, que gestiona la supervivencia y la estabilidad y el chakra sacro (Svadhisthana) 4 o 5 dedos por debajo del ombligo por esto, que rige la sexualidad, el placer y la creatividad; por eso y aunque no lo creas, en esta zona procesamos a nivel energético emociones incómodas como miedo y vergüenza.

Tu energía se puede estancar y bloquear permaneciendo sedentaria, con el movimiento pélvico creas un flujo energético que liberas esa esencia femenina natural. Muévete suavemente mientras estás realizando alguna actividad, no necesitas una clase o entrenamiento completo, pon una canción que te gusta y deja que tu cuerpo se mueva a su ritmo, la clave está en moverte desde el centro de tu útero, y cuando camines balancea tus caderas, esto también ayuda a ir integrado este movimiento de forma natural.

2# Suaviza tu cuerpo

Muchas mujeres están tensas todo el día, la mandíbula apretada, los hombros rígidos, el abdomen adentro. Esa tensión suele ser protectora, como una armadura que aprendimos a portar de manera inconsciente para enfrentar el mundo, pero esto nos impide de expresar la Energía Femenina que es suave, abierta y receptiva.

Para aprender a relajarte conscientemente necesitas detenerte varias veces al día y escanear tu cuerpo, de la cabeza a los pies. Chequea donde guardas tensión empezando por la boca, permite a los hombros re se relajen, ve bajando hacía el piso pélvico y sigue hasta tus pies. Cada vez que hagas este ejercicio le vas dando la señal a tu sistema nervioso que estás segura y que no necesitas estar tensa, en guardia, para protegerte de las amenazas del ambiente.

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Es necesario aprender a relajarse de forma consciente. Foto: Shutterstock

3# Desacelera

Se trata de ir más lento, caminar despacio, moverse deliberadamente y con gracia en todos los espacios. La mayoría de nosotras está constantemente acelerada, moviéndose rápido para ganar unos segundos más entre una tarea y la siguiente, con sentido de urgencia, aun cuando no haya una emergencia real. Creemos que este hábito nos hace más productivas, enfocadas y eficientes, y no quiero decir con esto que a veces no sea apropiado y necesario actuar así pero cuando tu programación por defecto está atrapada en esta premura es Energía Masculina, no hay espacio para la suavidad, para la presencia, para fluir en tu feminidad.

Nuestra energía es lenta y suave, no perezosa ni letárgica, es deliberadamente presente, disfruta el momento, para lograrlo hazte consciente de tu pisada, que sea firme y con intención, moviendo tu cadera con suavidad a cada paso, este gesto sencillo permite disfrutar de caminar, le dice a tu cuerpo que no hay apuro, y esto va a conectar con tu magnetismo.

4# Vístete cómo te sientas bien

No importan las tendencias que desees seguir, usa prendas de vestir cómodas, de telas suaves, texturas agradables. Esto te puede parecer superficial pero lo que roza tu piel todo el día requiere de atención ¿cuántas veces nos acostumbramos a la incomodidad de usar ropa apretada o áspera por seguir una moda? Esto afecta, no sólo nuestra actitud, sino la energía con la que nos presentamos al mundo. Esta práctica nos sintoniza con lo que es agradable y placentero, con la experiencia sensorial de estar viva, prioriza cómo te sientes por sobre cómo te ves, así te tratas como alguien que merece sentirse bien.

Esto no justifica invertir en un nuevo armario, sino de elegir con inteligencia prendas de vestir que te hagan sentir tú de forma auténtica, desde esa ropa interior cómoda y funcional,  con intención de sentirte bien en todo momento.

5# Crea belleza alrededor

Flores frescas, velas, un espacio limpio, pequeños toques que te hagan sentir feliz; la Energía Femenina está profundamente conectada con la belleza, la nota, la crea y la alimenta. Cuando tu entorno es caótico y desordenado tu energía se desequilibra más de lo que piensas, aunque no lo notes de manera consciente, pero tu sistema nervioso si lo nota y responde acorde al ambiente. Cuando tu espacio es bello de forma intencional te sientes diferente en él, más receptiva, relajada y en paz.

Puedes crear esta atmósfera agradable en casa sin gastar una fortuna o hacerlo todo perfecto e instagrameable, sólo piensa en elementos que te gusten y le impriman tu personalidad a ese espacio de tu hogar.

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La enrgía femenina está profundamente conectada con la belleza. Foto: Pexels/Roman Odintsov

6# Aprende a recibir

Cuando alguien te ofrece su ayuda para cargar algo pesado, pagar un café o abrirte la puerta, déjalos hacer eso por ti. Esto puede resultar sumamente retador si eres una mujer independiente que se enorgullece de no necesitar de nadie, y te entiendo porque yo también aprendí que confiar en los demás no era seguro, así que debía confiar solo en mí misma, pero recibir es el corazón de la Energía Femenina, que es receptiva por naturaleza, así que cuando rechazamos la ayuda y los ofrecimientos de otros la estamos bloqueando y permanecemos en nuestra polaridad masculina. Cuando afirmas no necesitar a nadie pareces más fuerte mentalmente pero te mantienes cerrada, con una coraza protectora que te aleja de conectar con el mundo desde tu suavidad.

Cada pequeño acto de recibir es una práctica, es decirte que es seguro que alguien te de algo que mereces, que sí bien puedes, no tienes que hacer todo sola. Cuando recibes le das a la otra persona el regalo de dar, y eso especialmente importante para el hombre masculino que disfruta de proveer.

Empieza a recibir poco a poco, especialmente en cosas que tú puedes hacer y nota cómo se siente en tu cuerpo, en lugar obligarte a retribuir con una acción, agradece el gesto, esto es muy poderoso y va generando un cambio importante que te hará sentir más relajada y receptiva.

7# Atrévete a ser vista

Muchas mujeres se esconden, desvían la atención, se minimizan, prefieren pasar desapercibidas, evitan el contacto visual, juegan pequeño, no aceptan cumplidos, desvían la mirada cuando alguien las observa, permanecen calladas, porque así están más seguras. Si nadie te puede ver, nadie te puede rechazar y eso te protege, pero la Energía Femenina es radiante, es como las flores, hecha para ser vista y admirada.

Atrevernos a ser vistas nos hace sentir vulnerables y esto requiere tener la confianza y la certeza de que merecemos ocupar un espacio propio, que merecemos atención, esto comienza con el contacto visual y también se expresa en aceptar los cumplidos, no minimizarse en entornos sociales, mantener una postura erguida y dar pasos firmes. Ser vista es seguro, no se trata de ser arrogante ni de exhibir una falsa modestia, es existir en lugar de esconderte.

8# Cambia del hacer al ser

Muchas de nosotras nos sentimos bien solo haciendo, estamos adictas a la productividad y medimos nuestro valor únicamente por los logros y metas alcanzadas. El hacer y el lograr tienen su lugar, pero cuando haces de la acción tu única manera de existir, siempre de una tarea a otra, estás en tu polaridad masculina, sin espacio para la presencia, para recibir lo que la vida está ofreciéndote en este momento.

Una mujer en su polaridad femenina sabe ser, no se presiona por producir, esto la conecta con el sentir. Esto es una tarea titánica para las mujeres de este siglo, porque al sentirnos improductivas nos culpamos, pensamos que estamos perdiendo el tiempo, y no es así, se trata de estar vivas, conectadas con nuestra intuición, y sólo desde ese estado de presencia, donde el sistema nervioso se siente seguro, surge la creatividad.

Volver al ser requiere de una práctica de respiración consciente, parar tu actividad por al menos un minuto, centrar tu vista en algún objeto del entorno, sentir tus pies sobre el suelo, colocar tus manos en una posición cómoda. Este gesto sencillo permite anclarte al presente y te hace sentirte merecedora de disfrutar el momento, integrando la sensación de seguridad en tu cuerpo.

Practicar estos microhábitos con consistencia te hará sentir más conectada con tu suavidad y esencia femenina, cambiara la forma en cómo te conduces y reaccionas ante los retos cotidianos y permitirá que tu presencia sea radiante y magnética sin esfuerzo. Mi recomendación es que elijas 2 o 3, los que más resuenen contigo, y luego vayas incorporando los demás paso a paso, es un proceso en el que estás desaprendiendo para volver a aprender a manifestar esa Energía Femenina que yace dentro de ti, esperando a iluminar al mundo con tu belleza y presencia únicas.

© L’Erotheque. Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.

Ysabel Velásquez
Por Ysabel Velásquez

Sexóloga, Sex & Love Coach . Periodista de Salud. Autora del Libro de motivación para la mujer :En Femenino.