Todo parece ir bien en vuestra relación, pero a la hora de tener relaciones íntimas hay algo que no acaba de funcionar. Los pocos encuentros que habéis tenido últimamente ni siquiera han sido satisfactorios. No os encaja porque en la relación hay cariño y complicidad. ¿Por qué el sexo no os funciona igual?
Una vida sexual insatisfactoria no tiene por qué significar falta de amor ni de conexión en la pareja, aunque puede ser un indicador que hay cosas en la relación que quizás no acaben de funcionar. Cuando todo está bien menos el sexo, hay que revisar los factores que pueden estar interfiriendo en la calidad de los encuentros íntimos. La calidad de vuestra vida íntima se puede mejorar, siempre que haya compromiso por ambas partes y os impliquéis en la tarea.
El problema muchas veces es no hablar de sexo
La palabra sexo puede provocar todo tipo de emociones desde ternura a ansiedad y rechazo, Las sensaciones vinculadas al sexo son tan variadas como las experiencias sexuales mismas.
Debido a que es un tema muy sensible, a muchas parejas se les hace difícil hablar de sexo, incluso si todo lo demás les va bien. La comunicación no solo sirve para que las personas puedan crear un vínculo emocional más cercano, sino para poder hablar de esa faceta íntima. La buena comunicación debería ser el pilar de las relaciones saludables, así que establecer un buen diálogo es fundamental. A muchas personas les surgirá la duda de si es necesario conformarse con la situación si lo demás funciona. No hay una sola respuesta, dependerá de la importancia que tenga el sexo en la relación. Al final es la pareja la que debe decidir si es necesario un buen sexo para que la relación sea satisfactoria, o si basta con trabajar la complicidad y otros tipos de intimidad.
¿Por qué no funciona el sexo en la pareja?
Pueden existir múltiples motivos para que el sexo no acabe de funcionar en la pareja. Normalmente estos motivos se suelen dividir en tres grandes grupos; factores psicológicos o emocionales, causas biológicas o dificultades en la convivencia de la pareja.
Factores psicológicos y o emocionales:
- Estrés, cansancio: Un ritmo de vida que no nos deja conectar ni con nuestro deseo ni con el de nuestra pareja hará muy difícil que tengamos ganas de intimar.
- Depresión: Baja energía y desinterés son motivo para reducir la libido.
- Problemas con la imagen corporal: Si nuestro cuerpo nos produce inseguridad, es complicado poder usarlo como herramienta de disfrute.
Causas biológicas:
- Cambios hormonales: Procesos vitales como la menopausia, embarazo, lactancia.
- Enfermedades: Problemas de corazón, de tiroides.
- Medicamentos: Algunos puede interferir en el deseo.
- Estilo de vida: Abuso de sustancias, la falta de sueño.
Dificultades en la convivencia de la pareja:
- Rutina: La falta de innovación puede hacer del sexo una experiencia muy aburrida y predecible.
- Una comunicación ineficaz: La desconfianza, los celos, los malentendidos, merman las ganas de tener intimidad sexual.
¿Qué hacer para activar las ganas de sexo?
Para llegar a este punto es necesario poder tener una comunicación sincera y abierta sobre nuestras necesidades sexuales. La vergüenza deberá de dejarse a un lado.
Es importante encontrar el momento idóneo para hablar, las conversaciones sobre sexo deberían de hacerse en dos entornos diferentes, en el dormitorio y fuera de él. A pesar de que a veces puede ser difícil poder conversar sobre temas sexuales, dejar de hacerlo no hará que dejen de existir.
Un gran paso es conocer el origen u orígenes de la falta de sexo. Debéis de tener en cuenta que la satisfacción sexual en la pareja la define sus propios miembros, no hay una norma establecida que diga lo que es necesario para que una pareja tenga una vida sexual satisfactoria. Lo que para una pareja es insatisfactorio no lo será para otra.
Pero si en vuestro caso el sexo consideráis que es mejorable, es la hora de ponerle dedicación y un poco de ganas. A continuación, tenéis unas orientaciones:
1# Mejorar la comunicación
Aunque en el día a día no tengáis tiempo casi ni de hablar, es importante trabajar técnicas comunicativas en la pareja, empezad por escucharos de modo activo sin juzgar lo que os dice la pareja y expresar vuestras necesidades siempre desde el respeto a la otra persona.
2# Las caricias, besos y abrazos también existen fuera del sexo
Esto os hará ganar en intimidad sin que se tenga que acabar en un encuentro erótico. No olvidarse nunca de besar, abrazar a la pareja es esencial para mantener el vínculo emocional y afectivo.
3# Dedicad tiempo a hacer cosas en pareja
Reservar en el calendario una cita para cenar o tomar café o una escapada de fin de semana cada cierto tiempo.
4# Probar cosas nuevas en el sexo
Juegos, masajes, que el límite sea la imaginación. Disfrutad del momento, no busquéis el orgasmo, solo conectar y disfrutar.
5# No hacer todo juntos
La individualidad dentro de la pareja también es importante. El espacio personal os hará tener temas de conversación y ganas de encontraros con la otra persona.
6# Buscar ayuda profesional
Si al intentar hacer cambios en la situación surgen resentimientos o malestares que no podéis gestionar.
Se puede tener un buen sexo si la pareja quiere
Si os preocupa que vuestra vida sexual no esté a la misma altura que el resto de los aspectos de la pareja, es importante poner cartas en el asunto y lo habléis de manera sincera y abierta. Puede que el origen sea que tengáis diferentes necesidades íntimas, por lo que es importante descubrir si hay espacio para la negociación o sois incompatibles en el terreno sexual.
Una vez que os hayáis sincerado sobre vuestras necesidades sexuales, si el sexo no mejora y os sigue generando malestar, será el momento de plantearse el poner cartas en el asunto. Esto puede implicar desde acudir a un terapeuta de pareja a tomar la decisión de si queréis continuar con la relación, si esta os está aportando la suficiente satisfacción en vuestras vidas, sin necesidad de tener una sexualidad placentera.
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