Sexo en el Agua: Manual de Disfrute (y Supervivencia)

Para que no te quedes con las ganas, te traemos un manual paso a paso para que la experiencia supere tus expectativas.

Ysabel Velásquez

Series y películas han mostrado escenas eróticas en la playa o la piscina que nos provocaría recrear, pero sin tomar ciertas precauciones llevar esta fantasía a la vida real puede resultar decepcionante, porque es un hecho que el agua se lleva nuestra lubricación natural, indispensable para que el encuentro sea placentero.

Para que no te quedes con las ganas, te traigo un manual paso a paso para que la experiencia supere tus expectativas:

Protección en primer lugar

El agua no protege contra Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) ni embarazos no deseados. Si esta experiencia no la vas a vivir con una pareja exclusiva es indispensable colocar el preservativo antes de entrar al agua. Sujétalo firmemente por la base al momento de la penetración, ya que el agua y la fricción facilitan que se resbale.

Es importante precisar que los espermatozoides no sobreviven en el agua, así que si la práctica no es penetrativa, no existe el peligro de un embarazo, mientras que el cloro y la sal, en el tiempo que dura un encuentro íntimo, aunque sea prolongado, no tienen la capacidad de deteriorar el látex del preservativo.

Lubricante a base de silicona

A diferencia de lo que puedes creer, el agua no es un lubricante, todo lo contrario. El agua con cloro – de la piscina – o sal – del mar – además de eliminar la lubricación natural puede causar una irritación importante al tener sexo bajo el agua. Los movimientos penetrativos, al permitir la entrada de agua a la cavidad vaginal, causan irritación y microabrasiones.

Si bien el lubricante más recurrido, por ser el más compatible con la piel genital es aquél a base de agua, el lubricante a base de silicona es el ideal para usar al sumergirnos en la playa o la piscina porque no se disuelve con el agua y crea un medio aislante y deslizante con la piel. Aplica una cantidad generosa en toda la zona genital, vulva y entrada vaginal secas, antes de entrar al agua; y ante dolor o incomodidad, reaplica el lubricante ¡mantenlo cerca y a la mano!

vida íntima en menopáusia
Es necesario utilizar un lubricante con base de silicona. Foto: Pexels/Alesia Kozik

Posturas flotantes

La flotabilidad reduce el peso corporal, lo que permite jugar con las posiciones sexuales. Puedes aprovechar la pared de la piscina – o las escaleras – para apoyar la espalda o el borde del jacuzzi como soporte para disfrutar del sexo de pie o apoyados, mientras te dejas llevar por la flotación subiendo tus piernas a su cintura. Otras opciones son el estilo perrito, si ambos pueden tocar el fondo con los pies o con el hombre semisentado y tu encima, de frente o espaldas.

El reto es conseguir una posición, placentera para ambos, donde puedan mantener el equilibrio. También puedes jugar con prácticas no penetrativas como caricias orales y masturbación mutua, así como con juguetes sexuales pequeños que no floten, compatibles con el lubricante a base de silicona.

Genitales protegidos

Evita que la arena entre en contacto con la vulva y el pene, ya que además de causar irritación durante el roce puede romper el preservativo. Si el encuentro es en el mar, la sal puede resecar la delicada piel de la zona intima, por ello debes enjugar muy bien después con agua del grifo y de ser posible utilizar un jabón neutro. Luego sécate bien, a toquecitos, con una toalla limpia

Una precaución importante es orinar antes y después de la penetración, pues las bacterias presentes en el agua, sobre todo de la piscina, pero también las del mar, pueden alterar tu microbiota vaginal causándote candidiasis, vulvovaginitis o una infección urinaria. Si vas a utilizar el jacuzzi evita las sales de baño y los aceites perfumados.

La ducha como alternativa

Si bien está un poco olvidada, una ducha caliente puede ser un espacio húmedo muy erótico para el sexo. Aquí puedes utilizar la pared y jugar con el ángulo de la penetración, ya sea frente a frente o desde atrás

¡Ahora tienes que atreverte a explorar el sexo en el agua! Eso sí, como última recomendación cuida tu privacidad, la posibilidad de que te pillen puede resultar muy excitante pero no permitas que esto suceda.

© L’Erotheque. Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.

Ysabel Velásquez
Por Ysabel Velásquez

Sexóloga, Sex & Love Coach . Periodista de Salud. Autora del Libro de motivación para la mujer :En Femenino.